No importa ni el donde, ni el cuándo, ni el cómo pero siempre presente en mi vida.
Me ayudas a tomar decisiones, a relajarme, a pensar y a disfrutar más de lo momentos del día a día.
Sin duda ninguna, al hacer una memoria de mi vida estás presente en todos los momentos. Sería inconcebible asumir un pasado, un presente y un futuro sin ti.
Es más, creo que todas las personas de este mundo, en mayor o menor medida comparten mi pensamiento. Cada persona, cada lugar, tiene su propia melodía, solo hay que escuchar, hacer un poco de silencio y de una u otra manera aparecerá el sonido correspondiente.
La poesía de un momento reside más en su música que en el momento en sí y, muchas veces, es el sonido de esa música el que nos permite acercarnos a la huidiza idea del paraíso.
La música tiene el privilegio de hacernos cambiar nuestro estado de ánimo, nos influye hasta tal punto que una canción, una pieza cualquiera puede provocarnos lágrimas o sonrisas.
Los que tenemos el privilegio en esta vida de tener la capacidad de oír, debemos aprovecharlo y darle a todos los momentos sus notas musicales, algo que hará más fácil su recuerdo u olvido.
En lo referente al presente mercado musical, se hace mucha música y buena, pero se ha llegado a un nivel de comercialidad que asusta y, que triunfe el que más dinero tiene para promoción y no el que vale no es justo ni aceptable. ¿Interrogantes de la vida?

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