martes, 23 de julio de 2013

¡¡GH:MI REALLITY POR EXCELENCIA!!

El 23 de abril del año 2000 entraba en nuestros televisores GRAN HERMANO.
Una experiencia pionera en la televisión española, donde unos desconocidos entraban a una casa para ser grabados 24 horas.
Desde sus inicios recibió críticas aunque también alabanzas. 13 años después, se acaba de celebrar GH14 y el programa sigue contando con adeptos y con detractores.
Yo me encuentro entre sus adeptos. Por parte de algún familiar y amigo siempre me han dicho que no entienden el por qué estoy enganchada a este reallity, o mejor dicho, a esta telebasura según ellos. Yo ya me he cansado de dar explicaciones, y la mejor respuesta es: tienes más canales de televisión, si quieres no lo veas, así de fácil y sencillo.
La verdad es que no me extraña que la gente me siga preguntando el por qué lo veo año tras año, cuando los mismos concursantes año tras año se siguen haciendo las mismas preguntas y cayendo en los mismos errores.
Hay dos preguntas o afirmaciones claves en este concurso:
1.      MERCEDES MILÁ NO ES OBJETIVA: buffffffffffff, vamos a ver señores participantes. Que este reproche lo tengan los concursantes de la primera edición vale, pero que estemos en GH14 y sigáis diciendo lo mismo, manda narices. Nunca lo ha sido y nunca lo será. Si te presentas a GH lo aceptas, lo compartas o no, y no te quejes si  la Milá note manda piropos o solo te dice cosas “feas”. Siempre ha sido así, parece mentira.
2.      GH PONE LOS VIDEOS QUE QUIERE: pero vamos a ver, almas de cántaro, estáis en un programa de televisión, ¿qué os creíais?, ¿qué iban a poner todo a vuestro gusto y todo bonito.?...perdonadme que me ría. El programa busca audiencia y si un video que la puede provocar cortándolo en el minuto 03:00, estaros seguros que no lo van a dejar seguir hasta el minuto 04:00 que es donde se arregla todo, por poner un ejemplo.
En fin, yo seguiré siendo fanática y amante de este Reallity-show, seguiré comentando a sus concursantes, seguiré viendo el 24 horas, seguiré sus pasos en las redes sociales…y quien no quiera, pues que no lo haga.

lunes, 15 de julio de 2013

YA SE TERMINÓ.

Un año más de nuevo me habéis tenido enganchada en la televisión.
Madrugando a las 7:30 para no perderme la vistosidad del blanco y el rojo en la pantalla.
Mucha gente no entiende porque desde hace muchos años, que yo recuerde, desde los 11 años, me tenéis pendiente esos 8 días en julio.
Nunca he ido, pero iré. No sé cuando, ni cómo, pero algún día Pamplona será pisada por mí en esas fechas.
San Fermín me tiene enamorada. No soy corredora de encierros, ni participante en ninguna fiesta  taurina, pero si amante del arte de los corredores, de sus carreras, de sus quiebros, de ese momento de adrenalina, de esas miradas, de esas caras de respeto y miedo controlado, en fin admiradora del buen hacer de esa fiesta navarra.
Recuerdo cuando internet no había llegado a mi vida y grababa los encierros en VHS para volverlos a ver una y mil veces, fijarme en los grandes corredores, los DIVINOS, y ver las carreras que habían hecho. Se merecen un aplauso por el control que tienen ante el poderío de 6 toros y más importante, ante inconscientes que se meten en el recorrido obstaculizando sus carreras, pensando que va a ser coser y cantar.
Lo más subrealista que he escuchado este año es que las agencias de viajes, ofrecen packs a los turistas en los cuales se les da la opción de entrar en el encierro. El agente va con los grupos de turistas con un cartelito con numero, tipo crucero, y los va dejando en el recorrido según hayan escogido. Mi cabeza no logra entender estos momentos. ¿Y luego nos quejamos de que pasan cosas? Lo raro es que no pasen más. Ahí sale a relucir el capotico de San Fermín.
En fin, es algo que se escapa al control de la misma fiesta. Y más al nivel de esta fiesta, conocida mundialmente y de gran atracción turística.
Año tras año seguiré madrugando para ser testigo de estos encierros, del chupinazo y del Pobre de mí, aprovechando las redes sociales para comentar y compartir mis impresiones sobre el desarrollo de la fiesta  y sobre todo deseando poder vivir la fiesta in situ algún día.
¡¡¡VIVA SAN FERMIN!!!
¡¡¡GORA SAN FERMIN!!!


martes, 9 de julio de 2013

EL TRABAJO HIZO LA UNIÓN…



Querida compañera, y digo querida de forma consciente, no por pura cortesía. Lo digo porque te conozco un poco, lo suficiente -creo-, desde hace años y te aprecio como profesional, como compañera y sobre todo como persona.
En la vida uno se tropieza con regalos, con triunfos, victorias y momentos felices de los cuales debemos saber aprovechar, y tu llegada a mi mundo es uno de estos regalos.
En el momento en que nos conocimos el telón cayó y las ideas preconcebidas que tenía sobre ti se esfumaron. Cada vez tengo más claro que hay que conocer a las personas  antes de tener una impresión, en tu caso era errónea.
 Supe que ambas teníamos cosas que enseñarnos, que la vida nunca se equivoca, que nos tenía sorpresas preparadas y sin duda no creo haberme equivocado…
Sí, cosas buenas y malas; la mayoría de las veces las cosas suelen ser así de ambivalentes…
Somos adolescentes adultas, quizás a veces una mas adulta que la otra, pero de igual manera ya tenemos algo preciado y visto en esta corta vida…
-¿sabes qué es?-
Conocemos que es la lealtad y amistad al mismo tiempo.
Nuestra amistad no la regalaría a nadie ni la olvidaría por nada del mundo…
Al ponerme a reflexionar todo lo que me ha pasado, he descubierto que a pesar de que no nos conocemos desde hace mucho, te tengo una gran confianza, pues realmente me apoyas y has estado cuando te he necesitado.
Nuestra amistad nació sin buscarla, sin forzarla, brotó así, como tienen que nacer todas las amistades, libre, espontánea y sincera,  a pesar de las diferencias, encontrando semejanzas que nos han ido uniendo día a día, compartiendo tantos momentos, descubriendo similitudes, confiando la una en la otra,  contándonos tantas cosas, y lo más hermoso de todo, la facilidad con que esas confidencias surgían.
Y ante todo esto sólo me queda darte las gracias por el tiempo que me has dedicado, por tus consejos y tu apoyo.
¡Te quiero!
¡Gracias por ser mi amiga!