Vamos al grano. La noticia era que el Museo Thyssen – Bornemisza sacaba una plataforma digital en la cual se incluía un videojuego sobre el museo para “acercar” el arte a niños y adultos.
De primeras todo parece muy idílico, precioso y floreado.
Arte, niños, museo parece que todo suena bien.
Pero en mi mente hay algo que cree que ya es suficiente. Que la tecnología está bien pero hasta cierto punto. Que no puedes estar “vendiendo” cada dos por tres que los niños necesitan movimiento, sociabilización, etc… pero se rompe esa idea cuando haces que tengan que estar en su casa delante de una pantalla para lograr conseguir que el arte entre por todos sus poros.
También digo que estoy hablando desde el desconocimiento de que no he jugado nunca a ese juego y no sé cómo estará estructurado. Pero me da la ligera impresión de que los niños estarán más interesados en pasar pantallas y fases que en fijarse en los cuadros en sí.
Por otra parte cuando leo el artículo que os dejo en el link, hay algo que verdaderamente me sorprende y es cuando el encargado de Desarrollo Educativo del Thyssen, Rufino Ferreras hace las siguientes declaraciones hablando sobre el videojuego en el siguiente párrafo del artículo:
“…Su punto focal es la realización de proyectos de compromiso social para quienes no tienen acceso fácil al museo. "No sólo hablo de discapacidad sino también de diversidad. De personas sin hogar, mujeres maltratadas, centros penitenciarios. El objetivo es que se sientan más importantes y miembros de la sociedad".
A ver, vamos a centrarnos un momento. Estamos hablando de un videojuego, que ha sido sacado para la consola Play Station 4, me parece a mí que las personas sin hogar dinero para comprarse un videojuego pues no, y una Play como que no estará entre sus prioridades. Después de nombrar a estos grupos sociales terminar la frase con que se sientan más importantes y miembros de la sociedad……….ufffffffff…….. aquí como que has metido la patita Rufino.
Porque miembros de la sociedad ya los son como tú y como yo, e importantes, a ver, cada uno se dará la importancia correspondiente que se quiera dar a sí mismo. No gradúes tú la importancia mayor de unos o de otros. Por aquí vamos mal. Creo que dándole este enfoque al tema es desvirtuarlo.
Y con esta reflexión no quiero decir que tenga nada en contra del citado museo que ya he visto en su plataforma que tienen unos recursos educativos para niños muy variado pero hay cosas que no dejarán de chirriarme y no deben nombrarse en vano para rellenar unas declaraciones y que quede más “bonito”.
Link del artículo:
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/07/18/actualidad/1405686177_521989.html
Sin más me despido hasta el siguiente post.
Sed felices y bailad hasta que os duelan los pies.
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